τὸ νικᾶν αὐτὸν αὑτὸν πασῶν νικῶν πρώτη τε καὶ ἀρίστη
"La victoria de uno sobre sí mismo es la primera y la mejor de todas las victorias"
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martes, 22 de junio de 2010

Simulacro hamsteriano

Nunca he tenido la más mínima duda de que una carrera de 24 horas tiene que ser durísima independientemente del recorrido. Si además añades que durante todo el tiempo que estás circulando lo haces dentro de un circuito cerrado, a la dureza física del reto se le añade la mental, que es casi peor que la anterior.

Este sábado participaré en mi primer evento de este tipo en categoría individual. Las 24 horas de Guadalix. He de reconocer que los tengo por corbata. Lo más largo y duro que he hecho hasta la fecha ha sido la Pedals de Foc Non Stop el verano pasado. Fueron 17 horas de recorrido y unas 15 pedaleando para terminar con una increíble ruta de 234 kms y 6100 de da+. Los datos de unas 24 horas -si logras sobreponerte a la oscuridad, el sueño y el cansancio-, son aún más duros, pero con el debe de pasar cada equis kms por el mismo punto, de tener que superar las mismas rampas una y otra vez, de comprobar como la merma física te va contaminando el pedaleo en unos lugares determinados. Nada de paisajes increíbles, nada de largos puertos con largas subidas y recuperadoras bajadas. De todo eso, nada de nada.


Para vivir esas sensaciones, o parecidas, este domingo me monté un simulacro de carrera en la Casa de Campo. Utilizando como salida la Puerta de Somosaguas, el circuíto sería el perímetro del parque en sentido contrario a las agujas del reloj. Su longitud es de 17,5 kms y tiene un desnivel acumulado de casi 200 metros positivos con cinco o seis subidas (tipo rampas) de máximo 1 km y crestas de casi el 20%. Es una vuelta que suelo hacer bastante a menudo (0h38’ la vuelta más rápida) y que conozco bien. Combina pista y senderos sinuosos, con unos tres kms de asfalto (la parte que rodea el Lago). Un contínuo rompepiernas que concentra su parte más dura en los últimos 6 o 7 kms.

La idea con la que salí a acometer esta ruta hamsteriana fue estar unas 10 horas montando para terminar con 10, 11 o 12 vueltas y un kilometraje cercano a los 200 kms. Salí a las 11:20 de la mañana (horario aproximado a la salida de las 24 horas de Guadalix) con indicaciones varias: intentar ir a un ritmo constante (entre 43 y 48’ por vuelta), no cebarme en las subidas, no picarme con nada que pasara a mi lado, bajar plato cuando fuera necesario… y comer, beber y volver a comer. Y volver a beber. Y volver a comer.

Mi empresa iba a estar apoyada por la paciencia infinita de mi familia que, además de permitirme estas locuras, me montó a las 16:30 de la tarde un avituallamiento sólido y líquido a pie de pista. Spaghettis, bebida isotónica, fruta y barritas. Gracias y mil gracias. Increíble apoyo sin el que seguramente no hubiera seguido pedaleando por la tarde.

Llegada al avituallamiento del medio día. Mmmmmmmm.

Hasta la hora del magno avituallamiento completé 6 vueltas (unos 102 kms) en unas 5 horas llenas de complicaciones por la cantidad de gente que se llega a concentrar un domingo en diversos puntos de la Casa de Campo. Si no vas con mil ojos, o atropellas a alguien o te atropellan a ti. Un pinchazo en mitad de la sexta vuelta me impidió intentar la séptima, ya que tuve que salir –todo ello en la bici- a por otro kit antipinchazos a mi central de logística: mi casa. Hasta ese momento había logrado dar las vueltas entre 43 y 44 minutos.

Después del break de unos 40 minutos, comencé de nuevo con la misma idea. Intentar agotar la luz del día dando vueltas al mismo circuíto. Ahora contaría con los caminos más despejados, una temperatura no demasiado alta y el estómago lleno de energía para unas cuantas horas más.

A las 21:21 y después de 5 vueltas más decido parar. STOP. Basta! Aunque el ritmo no había decrecido demasiado y las vueltas las estaba completando en unos 47 minutos, las sensaciones eran de hartura absoluta. Sólo con pensar que el próximo sábado quedará toda la noche y parte de la mañana para seguir encima de la bici me pongo vizco. Imposible.


Recorrido final: 11 vueltas al perímetro más las salidas y entradas de la Casa de Campo.
Terminé con 10h:01
8h37 minutos pedaleando.
198 kms.
1900 de desnivel acumulado (todo a base de superar cuestecitas)

Y una sensación de cansancio y escozor en el trasero impresionantes.

Definitivamente: estoy acojonado.

Lo que nos encontraremos el sábado será un circuíto con el mismo desnivel acumulado (200 m+) pero con una longitud de 9,1 kms. Así todo estará bastante más concentradito…

A ver que pasa!

lunes, 18 de mayo de 2009

Último test antes del Soplao

Si es que esto es un no parar. Después de leer ayer todas vuestras crónicas, pensé: “Y yo, el domingo en casa por un molesto picor de garganta. Como mañana me levante medio bien hago del lunes el día de recuperación por lo que no hice el domingo”.

Y así ha sido. Me he levantado bastante mejor de lo que estaba ayer, con lo que me he vestido y tras un buen desayuno me he ido con la rígida a la Casa de Campo a hacer la última ruta en carretera (A este paso me termino comprando una flaca).

Ha amanecido un día de sol sensacional con 16ºC y nada de viento, condiciones perfectas para tratar de bajar un tiempo de la pasada semana sobre un recorrido de 83 kms y casi 900 metros de desnivel acumulado, e intentar hacerlo en menos de tres horas sin ninguna parada.

Ya en la Casa de Campo, mal empiezo cuando veo que el primer tramo de asfalto está totalmente removido por máquinas y la superficie lisa ahora es una mezcla de tierra, arena y trozos de alquitrán solidificado. Como mal menor, hay un sendero a la izquierda de la carretera por el que tendré que bajar para comenzar con el circuíto. Creo que nos vamos a tener que acostumbrar a esto porque van a quitar la mayoría de las zonas asfaltadas de la Casa de Campo.

Hoy, igual que la semana pasada, he dividido la ruta en tres sectores para que no se haga muy repetitivo el asunto. Uno lo he hecho 3 veces, y los otros dos, una cada uno. El primero consta de unos 13,5 kms y su mayor dificultad está en los dos kms finales donde las rampas no son muy duras y las subo a 20-21 km/h en las primeras vueltas cuando voy sentado, y a 16 o 17 yendo de pie cuando el cansancio va haciendo mella.

El segundo sector es básicamente el primero pero añadiéndole una subida tendida de unos 3 kms, que termina en “Cuatro Caminos”, en la que sentado se puede ir a 20, 21 o 22 km/h, según el %. Y el tercero, es igual que el primero pero con una subida de casi 3,5 kms llamada “Camino de los Pinos” y que es la cuesta que tiene los mayores repechos dentro de la Casa de Campo. Este último sector casi tiene 21 kms. En esta subida un carretero me ha hecho sacar todo lo que llevaba dentro y más, y ha sido divertido como nos hemos hecho la goma mutuamente, él en los tramos más empinados, y yo en las partes más suaves. Al final hemos llegado juntos arriba y nos hemos dado ánimos al despedirnos.

En general, la ruta ha ido bastante bien, salvo los primeros tres cuartos de hora donde me cuesta entrar en harina. Quitando esos compases iniciales pronto he visto que iba a buen ritmo, con las pulsaciones recuperándose bien después de los esfuerzos, y con facilidad para mantener las velocidades de crucero.

Quizás lo más duro ha sido al finalizar, cuando he tenido que coger el sendero que me saca de la Casa de Campo por la Puerta de Somosaguas, pero esta vez de subida. Aquí la media de 28 y pico km/h que había conseguido sobre asfalto se me ha caído a 28 exactos al finalizar en casa.

El tiempo final logré bajarlo a 2:57, siete minutos menos que la semana pasada, donde además, fue 100% carretera, ya que no tuve que coger el sendero como hoy. Creo que estoy preparado para la aventura de este año donde mi principal aspiración es bajar las 13 horas del año pasado a 12. Bueno, a 12 o menos. Esperemos que la climatología, las averías y demás imponderables ayuden en lo posible a conseguirlo.

Se que el esfuerzo de hoy se salta las normas del calendario lógico con el Soplao el sábado que viene, pero es que, qué queréis, entre todas vuestras crónicas y conversaciones telefónicas de ayer, no he podido resistirlo.

Sólo me queda desear toda la suerte del mundo a Jose, Juanma, Edu y Víctor para que el sábado por la noche podamos estar cenando juntos repartiendo anécdotas de esta aventura que vamos a compartir y que seguro vamos a finalizar con éxito.

viernes, 17 de abril de 2009

Casa de Campo. Etapa reina de fondo

Hay un dicho en ciclismo que dice: “Si sales a hacer fondo, no toques fondo”. Advierte sobre la conveniencia de tomarte las salidas de fondo como lo que son, rodar mayoritariamente en plano, a pulsaciones controladas y con el menor número de paradas posibles para no cortar el ritmo. Aún cumpliendo todos estos requisitos es posible que la salida sea tan dura que roces tus límites de aguante encima de la bici.

En el tema de las pulsaciones se ha de ser especialmente precavido, ya que unos kms “a saco” pueden pasar factura y terminar por enviarte al fondo del pozo en poco tiempo. Lo aconsejable en estas salidas es mantener al corazón entre el 65% y 80% de su máximo.

Como todos los viernes desde hace ya un par de meses salgo con las premisas antes mencionadas para pasar un buen saco de horas encima de la bici. Primero fueron tres horas, luego cuatro, cinco, seis… sin paradas o con las estrictamente necesarias.

Hoy tocaba una salida de 5 horas, con lo que monto un recorrido de asfalto a base de 9 vueltas a un circuíto de 14 kms dentro de la Casa de Campo, excepto la vuelta 4 que tendrá casi 20 kms porque le uno una subida de 3 kms conocida como “el Camino de los Pinos” y que es lo más duro que tenemos dentro del parque. En esta vuelta saco el crono para hacer comparaciones con otras semanas atrás. En el resto de las vueltas hay una ascensión de 2 kms que, aunque se puede hacer a plato, es aconsejable alternar las escaladas de potencia con otras más controladas.

En fin, que con bastantes altibajos, saco adelante una ruta de 141 kms en 5h 40 minutos con 11 minutos parado (evacuar líquidos y rellenar el bidón en las fuentes) y con un acumulado positivo de tan solo 1.300 metros. Como en anteriores salidas de más de 100 kms, lo más duro llega a partir del km 80 hasta el 110 aprox. Después, el cuerpo saca reservas o se acostumbra al cansancio y tira para adelante mientras no le castigues en exceso.

Al final termino con una media de 25 kms/h que fue bajando poco a poco según pasaban las vueltas y que es una nimiedad cuando la comparas con las velocidades a las que te pasan algunos carreteros. Pero estos son harina de otro costal.

Desde hoy hasta el Soplao quedan 4 viernes más para buscar el fondo ideal e intentar no tocar fondo. Hoy he estado cerca.