Perfil de la ruta.Llegó el día 'K'. Toque de diana a las 6:00 am, desayuno, carretera y manta. Dirección La Cabrera. Música cañera a buen volumen para despertarme y motivar las neuronas. En el trayecto, me voy encontrando con un buen número de coches con las bicis en el techo, en los portones traseros, o dentro del vehículo. La caravana de sufridores me crea un estado de emoción indescriptible. Señal inequívoca de que estas historias cada vez me gustan más.
Edu con todo a punto.
El grupo echaba humo antes de empezar...Aparco el coche. Un frío de narices. El termómetro alcanzaba a duras penas los 5ºC. Recogida de dorsal, del maillot conmemorativo de esta IX edición de la Maratón “Sierra Norte” que organiza el Club Karacol, y de algunos regalos. Me empiezo a encontrar con la gente. Primero veo a Edu, luego llega al polideportivo Bruna y su hermano, más tarde Víctor, Toni y… Juanma. Este se presenta vestido de calle por un inoportuno resfriado que le tiene secuestrado desde que llegó de Cazorla hace una semana. Qué mala suerte. Ya cerca de la línea de salida puedo saludar a Jimmy y Nacho, los valientes villalveros que afrontan este reto por primera vez. Les deseo suerte y me voy al lío.
Con Edu 5 minutos antes de la salida.Salimos cerca de las 9:00 am más de 630 corredores. Los primeros metros los hago junto a Toni, del club Mammoth. Comenzamos a rodar y voy charlando con él de las últimas carreras. Esto nos despista y nos retrasa bastante en el pelotón. Cuando nos damos cuenta, apretamos los dientes e intentamos adelantarnos todo lo posible. Veo también a Bruna que va cegado superando posiciones.
Enfilando la salida de La Cabrera.La salida del pueblo la hacemos con bastante callejeo por cuestas, lo que permite adelantar más facilmente a la gente. Pero una vez que salimos al campo e iniciamos los senderos y algunas trialerillas estrechas surgen los primeros parones. Este es el eterno cantar. Por aproximación, y por la hilera de bikers que veo delante de mí en los lugares más despejados, llevaré unas 100 ó 120 bicis delante de mí. Mi único pensamiento es tirar hacia delante e intentar gestionar las fuerzas para acabar los 80 kms por debajo de las 5 horas, ese era el objetivo.
Otro que tenía prisa.Las zonas por donde transcurre la ruta son espectaculares, y las muelas graníticas por donde pisan nuestras ruedas son templos de la erosión y el poder de la naturaleza. Por ello intento levantar la mirada de vez en cuando para disfrutar de las vistas y los paisajes. Aunque, a veces, la polvareda que levantaban los de delante me cegaban la vista de forma notable y me cortaba la respiración. Abandonada La Cabrera tomamos dirección Cabanillas de la Sierra.
'Sandokán' Víctor.Ya en el km.20, mi zona del pelotón iba muy estirada y rodábamos alegres, dándole al plato siempre que el terreno lo permitía. Al adelantar a un grupo, oigo una voz femenina:”Maratón Sierra Morena, ¿estuviste?”. Me freno y entablo conversación con la chica, que resultó ser cordobesa, de los Pedroches concretamente. Terminó aquella prueba en poco más de 6 horas, una valiente.
Saliendo de Navalafuente (o, era Valdemanco!) llega el primer avituallamiento, donde aprovecho para hacer pipi y tomarme una barrita. Y a la burra otra vez. Iniciamos la divertidísima zona de aproximación a Miraflores de la Sierra con bastantes kms de sendero y unas bajadas en trialeras deliciosas. Llevo dos o tres bicis por delante, a bastante distancia pero sin perderles en el punto de mira. Voy extrañado de que a estas alturas me encuentre tan solo. Llevaba 1h30 pedaleando y 30 kms recorridos. La media no era mala, así que había que seguir igual.

La subida hacia la carretera de Bustarviejo la hago a buen ritmo junto a otros tres o cuatro bikers, e intento mantenerme con ellos porque es ahora donde creo que hay que empezar a ahorrar fuerzas. En el robledal de Canencia, lo mismo, buen ritmo pero sin desgastarme porque no quería llegar a los últimos kilómetros sin aliento. Estos tramos son espectaculares, con el bosque en un color ocre llenando el suelo de hojas que chascan a nuestro paso.
En el segundo avituallamiento, lo mismo, un baño, una barrita y llenar el bidón. En dos minutos estaba fuera. Y justo cuando estaba saliendo llega Toni (este chico y yo tenemos vidas entrelazadas. Siempre cerca, nunca juntos). Todos los tramos del Medio Celemín y la espectacular bajada hasta el tercer avituallamiento las hago con la referencia de dos biker por delante a los que voy limando distancia. Por detrás, el desierto.

Al tercer avituallamiento (pk.55) llego solo y con las sensaciones muy positivas. Me lo estaba pasando genial, aunque todavía quedaban casi 30 kms y había que dosificarse. Salgo del avituallamiento con un Boulder Biker, creo que era Alfredo, y al poco se nos unen otros dos. Uno nos adelanta y se marcha poco a poco, y otro se queda detrás de nosotros. Las piernas ya se van gastando y se pedalea con menos alegría que kms atrás, así que es hora de algo de gel. Poco a poco vamos cogiendo a un grupo que iba por delante, pero no terminábamos de engancharnos.

En el km 67, en el pueblo de Lozoyuela, estaba el último avituallamiento, solo líquido. Pido un plátano pero no tienen, así que solo queda continuar. Quedaban trece kms para llegar a meta, casi todo por senderos y, ya al final, unas secuencias de rampas bastante duras con tierra suelta que a mí me hacen descabalgar.
Los últimos 5 kms se hacen largos, sobre todo porque vas viendo el Pico de la Miel desde bastante kms atrás y no terminas de entrar en La Cabrera. Las fuerzas ya van muy justas y mis predecesores han terminado por escaparse. Siempre les tuve a unos metros pero nunca pude cogerles.
Cruzo el túnel que pasa por debajo de la autovía y veo la posición de meta con una mesa y dos chicas tomando los tiempos y los dorsales (¿Porqué no se llegará al arco del polideportivo como Dios manda?). Son las 13:30. Veo a mi mujer y a mi hijo en la llegada y, mientras les doy las gracias por estar ahí apoyando, las chicas de la organización me cantan el tiempo (4h33') y la posición (44º). No está mal, teniendo en cuenta que el ganador paró el crono en 3h55' y que he entrado a solo doce minutos del 10º de la clasificación... No está mal. Más que satisfecho.
Ñam, ñam...
Bruna y su hermano dándose un festín.
La gente iba llegando al polideportivo.
Cara de satisfacción general.
La foto de familia.Me voy al polideportivo con la familia a disfrutar de la fiesta post carrera y a esperar a los compañeros de fatigas que fueron llegando poco a poco. Al que primero vi fue a Bruna que estaba muy contento con su tiempo, Edu sigue con la suerte esquiva y no se escapa de los reventones (hay que ver como estaba el flanco de su Larsen trasera, casi transparente), y otros (Jimmy y Nacho) terminaron con una gran sonrisa en la cara después de finalizar de forma brillante su primera maratón. Y 'Sandokán' Víctor, como siempre, gozando del recorrido como sólo es capaz de hacerlo él.
Enhorabuena a todos!
Track de la ruta por cortesía de Jerobike













