
A mitad de semana Tony enviaba un mail promoviendo una ruta imposible que había visto publicada en no se que revista. Entre los receptores de ese correo me encontraba yo. Sin pensarlo dos veces, sin mirar demasiado el recorrido ni la altimetría, me alisté en la aventura que mecionanba la publicación y cuyos protagonistas habían dividido en tres etapas. Como telón de fondo aparecía el Soplao y su preparación: la escusa perfecta para meterse en esta locura.


Como a medida que pasaban los días no había ningún otro incauto que se apuntase a la megaruta, Tony y yo organizamos todo para el sábado 1 de mayo. La salida sería desde Mazanares El Real. Tras un madrugón épico logramos ponernos a dar pedales unos minutos después las 8 de la mañana.






Tras la parada técnica en la fuente de la Reina, seguimos bajando hacia los Montes de Valsaín, y antes de llegar a ellos, nos cruzamos con un nutrido grupo del Club Ciclista Luis Valtueña. Desde Valsaín a la Granja de San Illdefonso cogemos la carretera unos 3 kms. Este tramo nos sirve para calentarnos de nuevo, porque la bajada nos había dejado helados. Ya en la Granja, con 54 kms eliminados y tras la foto de rigor con el Palacio a nuestras espaldas, comenzamos a pelearnos con el GPS. No éramos capaces de encontrar la salida correcta que nos orientara hacia la Cañada Soriana Occidental. Mis problemas con la herida continuaban latentes, pero la única farmacia que encontré en el pueblo estaba cerrada.






Todo este percal se terminó cuando nos encontramos con el padre de todos los arroyos. La imposibilidad de cruzarlo montados solo nos dejaba la opción de descalzarnos. Dada la temperatura y los ánimos, nos dimos media vuelta para enlazar con la N-110, que iba paralela a la maltrecha Cañada y nos iba a aliviar el culo hasta la llegada a Collado Hermoso. A la entrada de este pueblo dudamos si coger de nuevo la Cañada o seguir por carretera, y tras realizar las oportunas inspecciones, decidimos parar y comer algo mientras pensamos que camino elegir. Una panadería nos sirve como avituallamiento y nos provee de un par de CocaColas. Son poco más de las 13:00 horas y el estómago pide refuerzos, así que es hora de meterse uno de los bocadillos de chorizo y jamoncito que porteábamos para nuestra aventura.












Nos empezamos a deslizar hacia Rascafría con 124 kms detrás nuestro. Nos esperaban casi quince kms para recuperar fuerzas y saborear las vistas del valle de Lozoya. Todo un espectáculo. Tony tira por delante y yo trazo una bajada más conservadora debido a mis problemas con el freno delantero. En cualquier caso, estos descensos son para enmarcar por la velocidad a la que pasan las cosas y la sensación de libertad que adquieres a esa altura. Sin darnos apenas cuenta entramos en Rascafría, donde seguimos descendiendo por sus calles en busca de alguna placita donde descansar y tomarnos otro refrigerio. Lo más duro de la ruta ya había pasado, pero todavía quedaba subir los 13 kms de la Morcuera por su lado norte. Una CocaCola, los últimos bocadillos y unos cuantos estiramientos ante la mirada de decenas de paseantes urbanitas nos ayudan a ponernos de nuevo en marcha.






Ya en los coches, con el reloj dando las 19:47, el resultado de este simulacro de Soplao arroja los siguientes datos:
164 kms.
9h:56 de pedaleo
11h:44 de ruta.
3.500 desnivel ac+
Altura máxima: 2188 m
Altura mínima: 908 m
16,4 kms/h
Tony, ha sido un placer compartir esta ruta contigo. Felicidades por completar esta machacada, eres un verdadero gladiador de las dos ruedas.
Tu versión de los hechos:
CRÓNICA DE UN DÍA DE LUCIDEZ
Hace muchos, muchos años, me propuse sentir la libertad. Evidentemente no lo conseguí. Sin embargo, cada día que pasa no dejo de intentarlo. Alejarse de la realidad cotidiana es el objetivo final de cada día. Curiosa redundancia.He leído que “la esperanza no es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, salga como salga”.
Y con ésta o aquella esperanza, el sábado nos embarcamos en una miniaventura que, como poco, me llevó a conocer algo más de mi mismo y, a tener menos desconocimiento de mi compañero.
Once y media de la noche…allí estaba, preparando el GPS para la megaruta del sábado. Pablo me va a matar, le he metido en esto con la única información de un conjunto de rutas de Wikiloc, mezcladas y unidas a golpe de CompeGps, comprobadas en Google Earth y con el Perfils para el desnivel positivo. Aún tenía algún tramo bailando a eso de las doce de la noche. En fin, hora de dormir, más se perdió en Cuba.
Amanece el sábado. Seis de la mañana ufffffff!! Que poco se ha dormido y menos mal que Irene no protestó en toda la noche. Yoghourt, kiwis, Té y tostadas con aceite. Delicioso desayuno. Bueno ya que estoy un platanito para rellenar. Seis y veinte, salgo a la calle. Parece buen día, enchufo la bici en el coche y salgo a buscar a Pablo. Siete y 2 minutos, Pablo está en la calle esperándome. Montamos su megatrasto en el coche y empieza el día. Al instante Pablo pregunta: ¿bueno entonces por donde vamos a ir??. Coño!! yo estaba perdido, pero había quien no se había leído ni los correos, jajaja!! Qué bueno!! Me encanta, promete aventura. Respiro hondo y empiezo; la ruta consistirá en 183 Km y unos 4200 metros de desnivel. Empezamos en Manzanares, seguimos el camino de Santiago hasta Cercedilla, subimos Fuenfría, bajamos a Valsaín, nos llegamos a La Granja, continuamos hasta un poco antes de Navafría, subimos el puerto de Malagosto, descendemos a Rascafría, nos desplazamos hasta El Paular, ascendemos Morcuera, bajamos por la Hoya de San Blas y aparecemos por Manzanares, qué te parece?. Pablo me mira y contesta; ¿y eso salen 183 Km? Joder… ya empezamos con las tiranteces, jajajaja!!
Llegamos a Manzanares y en menos de 15 minutos estábamos con nuestras máquinas listas para rendir en el top 100. Son las 8:10, comenzamos la Megaruta. El camino a Cercedilla era conocido y además fácil de seguir. Un trazado prácticamente llano con algún sube-baja, pero divertido. La llegada a Cercedilla fue un poco más tardía de lo calculado ya que mi compañero hizo gala de su edad, parándose a mear unas 200 veces, y es que es malo ser mayor, jajaja!!.
Empezaba la romería de ciclistas que se acicalaban con sus ropajes para subir Fuenfría. Otros, ya en ruta, eran sorprendidos por dos locos que les pasaban a toda velocidad. Pablo puso la directa y tocó observar, como una premonición de futuro, un cartel que ponía Pedals de Foc en el trasero de mi compañero, mientras empezaban a tensarse mis minúculos gemelos.
Entrando en la pista de arena de Fuenfria empezamos a ir deprisa, tan deprisa que tuve que frenar para no chocar contra una ciclista que se me cambió en el último momento. Al pasarla, una voz me gritó; qué pasa Tony??. Ostia!! Alex, qué tal?? Un colega Mammothiano que iba con su chica. En fin, lo de siempre, saludos, abrazos y vamos que tenemos prisa. El comentario de Pablo: “ya verás como éste comente como subíamos Fuenfria”. Tiempo de subida 1:04. Me pasé la subida diciendo: “sujeta los caballos”.
Comienza la bajada, parada en la Fuente la Reina para reponer fuerzas y beber agua. Nos acompañaban unos siete grados de temperatura, hacía un frío helador. Llegamos a Valsain sin muchas contemplaciones y giramos a buscar La Granja. Este tramo lo hicimos por carretera ya que yo no lo había preparado.
En la Granja, empecé a perderme y estuvimos como unos veinte minutos dando vueltas hasta que un segoviano, curtido en los menesteres de la carrera a pié, nos indicó amablemente por donde se tomaba la Cañada Real Soriana. Allá que fuimos. Empezamos por carretera hasta encontrar el camino. La cañada estaba en mal estado, un sube-baja con barro, mierda de vaca y grandes roderas, aguantamos en ella hasta llegar a Sotosalbos donde atravesar un río fue tarea imposible. La solución fue ir por carretera.
Llegamos a Collado Hermoso, pueblo donde nos apretamos otro gran tentempié y donde Pablo tuvo tentaciones de cargar con una caja de mantecados segovianos en la Camelback. Menos mal que le pude convencer. Supongo que la charla sobre el colesterol que le vine dando todo el camino empezó a surtir efecto. Lo que tuvo que aguantar…pobrecito!!
En Collado Hermoso volvimos a decidir, carretera o camino asqueroso. Habíamos perdido mucho tiempo entre idas y venidas, eso por no contar el tiempo consumido en la cañada y el tiempo de comer, que nos lo tomamos con gran tranquilidad. Decidido: carretera. En muy poco tiempo nos plantamos en la desviación que el GPS indicaba, sin embargo empezaron las dudas al cabo de unos 500 metros de subida de puerto. Nos tocó bajar para comprobar si estábamos en el buen camino. Efectivamente, estábamos!!. Perdimos algo de tiempo pero mejor asegurar, ya que había posibilidad de caminos sin salida.
Empezamos la subida al temido puerto de Malagosto, 1036 metros de “purita cuesta” (como decía una amiga mexicana). Las primeras rampas fueron rompedoras pero el cartelito de Pedals de Foc me ayudaba a sobrellevarlas. El ritmo fue bueno aunque procuramos no excedernos. El paisaje espectacular. La tranquilidad excepcional. Era uno de esos puertos que te permiten sentir el dolor de tus piernas y, disfrutar de tus pensamientos. Subíamos y subíamos, hasta que por fin la nieve hizo acto de presencia. Primer nevero a cruzar, Pablo se hundió, yo lo sorteé, jajaja!! Estabamos en la cumbre del pico Pelado. Seguimos la ascensión, de repente los árboles habían desaparecido para dejar paso a un paisaje sacado de una novela de Lovecraft. El pico del Nevero al fondo, y nosotros a 20 metros de la cumbre del Pico Negro. La nieve se impuso por fin en un gran nevero que no quedó otra que meterse de lleno. Ya en la salida a Pablo le tocó el cartelito de “el infierno del norte”, jaajaja!! Pablo iba dolorido debido a una herida que llevaba todo el día molestándole.
Por fin llegamos a la cruz de Juan Ruiz, en honor al Arcipreste de Hita. Fotos de rigor y esto no termina nunca. Aun tenemos que subir un poco. Al final toca bajarse unos metros, Pablo continua hasta el final. La vista recompensa el esfuerzo. Maravilloso ver la sierra desde este lado. Cierto es que el esquí de travesía me había reportado esa imagen en más de una ocasión, pero esta era tan diferente como las otras.
Por fin toca la bajada del Malagosto. El descenso brutal por buena pista lo aprovechamos para estirar un poco la espalda y quejarnos al compañero de nuestro dolor de cuello. Pero entre unas y otras, llegamos a Rascafría, uhmmm! poderosa Cocacola.
Alli aproveché para juguetear en el GPS y cuando preguntó que si estaba seguro de borrar, contestarle que sí. Pablo no se lo creía cuando le di la noticia, nos habíamos quedado sin track. Lo bueno es que yo, que valgo por dos, como dice mi madre, tenía el GPS del móvil encendido y registrando toda la ruta desde el principio, así que estaba salvado de la paliza de Pablo.
Repusimos fuerzas y a Morcuera. Ciclar en las Presillas, un sábado de buen tiempo es tarea ardua. Sorteamos a gente y más gente, hasta que por fin me vi, de nuevo, frente al cartel de Pedals de Foc, que obsesión!! La subida a la Morcuera fue rápida dentro de lo que cabe (1h 06 min), una vez allí, ya se respiraba a Castillo de Manzanares. Empezamos la bajada por carretera, nos metimos por el camino habitual y finalmente por el camino de la Hoya, un senderito que yo no conocía ya que siempre lo hago por la pista. Continuamos la bajada hasta atravesar el río que nos llevaría hasta la carretera de Manzanares empapados de agua hasta las cejas. Desde la carretera, plato grande y a terminar como los campeones, esprintando.
El emotivo abrazo de llegada siempre quedara grabado, así como esta megaruta que como poco me hizo sentir algo más libre por unas horas. En lo deportivo sacamos un propósito: EL SOPLAO EN MENOS DE 9 HORAS !!!!Gracias a todos por leer hasta aquí.Nota: envío ruta para aquellos que deseen repetir la experiencia.
Saludos pa´tos Tony
11 comentarios:
Pablo, como siempre un placer leerte aunque espero poder volver a ser también protagonista de alguna de tus crónicas en breve.
Muchas gracias por compartirlas y transportarme de nuevo a esos parajes. Cuando he visto la foto de vosotros en La Granja, me he emocionado, Qué recuerdos!!!!!
Un abrazo muy fuerte!
que ruton!!!! muy buena la cronica
quien sabe si algun dia....
Muy bien, eso es una ruta y lo demas tonterias, enhorabuena a los dos, como siempre tus cronicas, fuente de inspiración para emprender alguna locura, aunque estando el tiempo como esta...
La verdad es que subir ese puertaco (Malagosto) desde Navafría sí que debe tener su aquel. 17 km con final andado por nieve y dos horas subiendo ya es una jupa de mucho cuidado, y más cuando llevas lo que llevas encima.
Vamos, que tenéis una moral de hierro para plantearos eso así, de repente.
Grata sorpresa el excelente nivel "cronístico" de Toni. Entre uno y otro mantenéis viva la llama de este enloquecido deporte.
Luis
Bueno, un placer leeros...no se para que demonios os apuntáis al Soplao, eso debe ser un reto y no una ruta más...visto las cosas que os marcáis con la Bike, el infierno del norte es eso, otra chinilla en el camino!
En una de estas es complicado que me pilleis, pero si os decidís a dividirla en 3 días,lo mismo me apunto a una parte jajajja
Un abrazo y seguid con este "lirismo" que da gusto leeros
Vaya pedazo de rutas que os marcais eh! Pablo vas a volar en el soplao, como me muerdo las uñas cuando leo algo sobre esta prueba.
Juanma, aquella primera llegada a la Granja contigo y con Edu quedará en el memorándum de los momentos épicos con la bici. Gran ruta aquella. De las mejores.
Hay Jorge, qué envidia me disteis ayer cuando leí que andábais saltando por el monte. No tengáis dudas. Estáis preparados.
Juan P. ya me dar´s tu móvil para desearte suerte en persona antes de la salida del Soplao. Y al final de la carrera, esas cervecitas...
Luis, ese enlace que dices desde La Granja hasta Malagosto, cuándo dices que lo hacemos... Si es que es mejor no dar ideas, jejeje. Oye, suerte en vuestra ruta Imperial, me he quedado con la miel en los labios.
Bruna, si es que no se para qué me presentas a locos como Tony, es lo que me faltaba para que me terminen echando de casa, jajaja. Oye, para el 10 y 11 de octubre pensamos subir a la Euskadi Extream. Anímate.
Diego, vete reservándome esa plaza para los 101 del año que viene. Un abrazo, amigo.
Buena ruta, si señor!!!
Hacia mucho tiempo que no pasaba por estos lares... no me he olvidado de ti ¿eh? Pablo, je,je...
Ahora tengo menos tiempo y lo poco que tengo lo estoy dedicando a entrenar para el Soplao, pero ya veo que vosotros teneis tiempo para todo...¡Que suerte! ¡Que organizacion! ¡Que envidia! (sana, je,je)
Sin duda con estas rutas, no se si llegare a verte alli. Bueno si, cuando descienda Juzmeana y tu subas de vuelta, je,je...
Saludos desde la tierruca!!!
Move
Hey Move, cuánto tiempo!!!
Oye, hicisteis los 101 Peregrinos, porque me han contado que fue dura de narices por el barro y la lluivia.
Qué tiempo nos tenéis reservado para el 22???
Bueno bueno, con esto me estas queriendo decir que este año el Soplao, batiras records nooo.
Pues digo yo, por que no te animas a la Pedals Non Stop oro
Pablo..ya te contare que tal se me da la pedals,pero que sepas que si no estoy este año en el soplao es por coincidia la ultima cursa del provincial...
Asi, que queda pendiente,el soplao y como no,una nueva quedada junto a vosotros..Cuidate
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