Todos los primeros de las diferentes categorías con sus maillots de líder.
Después de tres semanas en Cantabria intentando cargar los depósitos ciclistas y descargar los laborales, se presentó, a finales de agosto, así de sopetón, esta carrera en Molina de Aragón perteneciente al Circuíto Provincial de Guadalajara con un recorrido de 41 kms y 900 m+. Era la sexta de once pruebas que configuran este Open de Maratón Regional.
Sin demasiados kms pero, como pude comprobar durante el recorrido, muy intensos, la prueba estaba a caballo entre el XC y el maratón. Y por eso la incluí en el calendario, como ayuda para coger el ritmo de carreras, ya que el próximo 2 de septiembre llega la Madrid Extrema y sus 100 kms rompepiernas. Palabras mayores.
Me presenté al evento con las patas bien cargaditas ya que el jueves anterior planifiqué una ruta de carretera de 130 kms y 6 puertos (Alisas, Asón, La Sía, Estacas de Trueba, Braguía y Caracol) con más de 3100 m+, y el viernes rematé con 80 kms y una subida "a saco" a Peñacabarga y sus rampotes del 19% que me dejaron sin babas en la boca pero con 45 segundos menos que la mejor subida del año pasado. Parece que año a año se progresa adecuadamente, aunque el nivel de sufrimiento a veces es
too much!
Y con estas me fui a Molina de Aragón, con un madrugón de órdago (5:00 am) para cubrir las casi 2h30 de coche hasta el bonito pueblo guadalajareño. La carrera comenzaba a las 10 de la mañana y quería estar con el tiempo suficiente para rodar un poco antes de la salida, que, a ciencia cierta, sería a cuchillo. El arco de meta se había situado bajo el portentoso castillo medieval que domina desde su atalaya toda la región y cuyos muros llegaríamos a rozar durante el km final de carrera.
Mi posición en la parrilla, para no variar, fue de los últimos de aproximadamente 120 corredores, y en esta ocasión con doble motivo ya que no quería participar en la escabechina inicial. Mi intención era coger ritmo de carrera y disfrutar del recorrido. Las primeras posiciones las ocuparon los líderes de todas las categorías del circuíto. Por cierto, es una pena que Madrid deje de lado esta modalidad como campeonato y sólo se organice el Open de XC. Lo dejo ahí.
Nada más salir, como era de prever, se iba dando todo... Y así hasta el final, sin respiro. Al principio me costó un poco coger el ritmo. En las primeras subidas, aún adelantando posiciones, tuve bastante dolor de piernas. En el km 5 ya iba pensando que así no iba a aguantar mucho más, pero poco a poco el cuerpo se fue soltando hasta que logré meterme en lo que yo creía que era el segundo grupo, perseguidor de los primeros escapados...

Primero y segundo bajando del castillo.
Cuando alcancé la rueda de Javier Pascual (Red Ciclista), líder de la categoría M40, me dí un respiro, pero a los pocos minutos incrementé el ritmo en una leve subida probando a ver qué pasaba. Cuando comprobé que no me seguía nadie, continué apretando hasta alcanzar a otra unidad descolgada. Llegó el km 20. Hasta ese punto el recorrido había estado bastante divertido, algunas bajadas técnicas, subidas no muy duras pero con piedra suelta que hacía patinar la rueda trasera, poco de rodar y todo por un entorno de pinares que no nos exponía demasiado al sol, aunque las temperaturas fueron agradables toda la mañana.
Impresionante la bajada del Castillo.
Por detrás llegaban mordiendo.
Por 12'' no perdí el 1º en Master40. Ufffff!!!
Por detrás me cogió un Esteve al que no le perdí rueda y me ayudó a continuar con un ritmo alto, casi siempre a su vera, le di un par de relevos que duraron poco. Y después de una suave bajada, alrrededor del km 32, este corredor se fue quedando para dejarme de nuevo solo. En este viaje con el de la equipación colorada aprecié que había una moto abriéndonos pista. "Qué raro!!!", pensé, "una moto abriendo camino a un segundo grupo!!!". Y no le di más importancia.
Cuando me quedé solo, la moto por delante me iba vigilando para que no me pegara mucho a ella ni tampoco se distanciara en exceso. Esto me encendió un poco más y apreté lo que pude para que mi perseguidor no me recuperara tiempo. También me iba extrañando que no fuera recogiendo los típicos cadáveres de los que salieron muy fuerte y no aguantaron el ritmo de cabeza. Ni uno!!! Camino libre.
A dos kms de meta, bajando, me piden paso dos "balas", a los que les cedo la trazada... Bajaban como demonios. Me sorprendió que a esas alturas vinieran de atrás gente tan potente, e intenté aumentar el ritmo para pegarme a ellos en la siguiente subida. Imposible, bastante tuve con conseguir que no abrieran más hueco. La llegada al castillo fue monumental. Preciosa estampa. Allí se me terminaron de ir estos dos pájaros. Una última bajada me dejaba en meta en 1h59. Me cantan mi posición: 1º master 40 y 3º de la general. No daba crédito. Coño, claro, la moto iba abriendo camino a la cabeza de carrera y ese era YO!!! Iba líder a falta de 2 kms. ¿Qué cadáveres iba a recoger??? jajaja!!!
Pódium Master 40, junto a José Pastor (izqda) y Javier Pascual (derecha), líder de la categoría.
Pódium Clasificación General, junto a Isidoro Pérez (1º) y Óscar Bravo (2º).
A los pocos segundos de mi entrada aparece en meta José Pastor (Red Ciclista), un bicho de ciudado, y me explica que en el km 5 el grupo delantero (unas 10 o 15 unidades) se perdió... Esta vez la moneda salió cara y la suerte estuvo a favor. Carreras son carreras, unas veces te favorecen y otras el que se pierde es uno, o se le cae el GPS, o su compañero rompe la patilla del cambio...
Molina de Aragón, una carrera con resultado inesperado que me regaló subirme dos veces al pódium. Que siga la racha!!!
Clasificación.